Fin de curso IV

(Esta entrada fue escrita el 2 de julio de 2010)

Y llegó el final de mi tercer curso consecutivo como profe de lengua durante una año escolar completo. Entré en esto para probar y muy pronto descubrí que se me daba bien y que me gustaba. Ahora que acaba de terminar un curso difícil, por lo variado de los grupos, me doy cuenta de que el aprendizaje al que te somete cada día de trabajo es de lo más estimulante; pero lo que hace más curioso y divertido el día a día es el contacto directo con los chavales que ocupan las aulas: sus preocupaciones, sus cabezas alborotadas, sus expectativas, sus agobios…

El parto de estos nueve meses de convivencia en el IES Infanta Elena de Galapagar está cargado de emociones, como siempre, y de unos resultados bastante buenos, tanto académicos como profesionales.

Los académicos supongo que vienen dados por el centro y por ese departamento tan bien coordinado (no es adulación vana) y tan currante: ya he dedicado alguna entrada a comentar las publicaciones de algunas compañeras. En referencia a esto último, me gustaría decir que Paloma, María y Sol, compañeras del curso anterior en el CEPA Tetuán, ya hablaban de lo bueno que sería que los docentes de las enseñanzas primaria y secundaria nos dedicásemos más a sistematizar nuestras reflexiones e investigaciones sobre nuestra labor para después publicar y compartir experiencias.

En cuanto a los buenos resultados profesionales, lo digo en sentido amplio, son el producto de la aplicación cada vez más sistemática de una metodología que me convence. No siempre es fácil darse cuenta de por dónde deben ir los tiros de la práctica diaria, pero con el tiempo se van afianzando esas poquitas cosas que ya están claras, gracias al descubrimiento de nuevos compañeros, de nuevos libros, de nuevas aplicaciones que inciden en lo que digo: unos métodos de enseñanza de la lengua que, a pesar de tener ya una larga tradición, todavía no están lo suficientemente extendidos ni sistematizados: los que toman como referente el enfoque comunicativo (perdonen el tecnicismo y la pedantería), es decir, los que estudian la lengua en uso. No es esta una cuestión baladí para un novato, todo lo contrario, es muy difícil concretar lo que digo en una entrada que trata de despedirse de los alumnos y profesores que han compartido tantas horas con este menda que habla (y bla, bla, bla). Pero no quiero pasar a otro punto sin decir que no siempre se entiende bien este enfoque por parte de los alumnos, y es lógico ya que resulta aparentemente caótico y les parece que no hacen nada hasta que les recuerdas todos los contenidos que se han visto en clase. Esto me ha obligado a ocupar algunas clases a explicar según el modo tradicional, con desigual fortuna. Pero esto es así desde hace una porrada de años: de esta forma aprendí yo la lengua y la literatura en el BUP y en el COU gracias a mi profe, Atilano Lucas, con el que me encontré hace unos meses y que es uno de mis principales referentes. Feliz jubilación, Atilano.

Y lo demás es para los alumnos, para todas y todos los que me han mantenido ocupado y despierto durante el año.

Un segundo de bachillerato al que he obligado a estudiar todo lo que he podido. He sido el tutor de muchos, de 42, pero al no tener una hora lectiva adecuada para la tutoría no me ha sido posible conocerlos bien a todos. No tengo foto, o sí (la orla), pero no tuve tiempo de pedirles permiso para publicarla aquí. Un curso muy duro, seguramente más de lo que es el primero de algunas carreras, pero les ha ido bastante bien. He tenido notas muy destacadas para lo que estaba acostumbrado y alguna que obliga a septiembre. Lo mejor ha sido poder compartir problemas, incertidumbres y alegrías como la de la graduación y la consiguiente cena. Después ha venido la selectividad y los nervios, pero ya pasó para la mayoría.

El 4º, C para más señas, ha resultado un curso difícil y divertido. Difícil porque están en una edad… Divertido porque era la primera vez que daba este nivel y porque esa edad a la que hago referencia lo es. A pesar de los enfados y de la cara de perro que he tenido que mostrar más de una vez, ha resultado una buena experiencia. Aquí va la foto que nos hicimos los cuatro gatos que fuimos a clase el penúltimo día, con las notas ya puestas; faltan muchos, ellos se lo pierden.

Los que están son los Alejandros, Fernando, Pablo, Daniel, Luis, Gabriela, Verónica y Lorena.

Los siguientes son los del PCPI II, o módulo voluntario, que así se llama. Este grupo tiene una peculiaridad: dejaron la ESO por diferentes motivos y han vuelto para intentar aprobarla. Ha sido muy estimulante darles clase: tienen niveles muy diferentes y algunos mucho interés. A eso se añade que hemos compartido las aulas de lunes a viernes, sin descanso, y que eran 13, número adecuado y propicio como para conocernos bastante bien. He podido comprobar la mejora de algunos de ellos, el esfuerzo de la mayoría y el abandono de pocos (mecachis). Unos seguirán con el bachillerato y podrán con él y otros se prepararán para una profesión.

Son Leidy, Ana, Sofía, Liseth, Sergio, Germán, Darwin, Laura, Neli, Víctor y Queren. Faltan dos: Fátima y Jaime.

Y por último los dos cursos de recuperación de lengua, 1º y 2º, que se han dedicado casi en exclusiva a sus blogs. Los más pequeños, los más liantes, los más guerreros… los más alegres. Estoy moderadamente satisfecho de los resultados. Son grupos difíciles por las caraterísticas de la asignatura: 2 horas a la semana e insistencia en algunos temas que ya tratan con su profe de lengua. En el departamento acordamos enfocarla a la realización y el trabajo con blogs, y así lo hemos hecho. Estoy muy contento con algunas niñas y niños que comenzaron con muchas dificultades y han terminando preocupándose de sus blogs más que ninguno. Muchos problemas y algunas mejoras con la ortografía y la expresión escrita. Buenos grupos para aprender otras cosas que no son las habituales en nuestra clase de lengua habitual, pero quizás las instituciones y los docentes deberíamos replantearnos estas horas. Tampoco tengo foto de estos grupos.

A todos ellos, compañeros y alumnos, muchas gracias, mucha suerte y buena vida.

Salud.

Tomo nota

(Entrada escrita el 8 de junio de 2010)

Desde siempre se habla mucho, y demasiadas veces mal, de los jóvenes: no sé si se trata de una costumbre o de una necesidad generacional de autoafirmación (por esa mitificación de la edad perdida). El caso es que la juventud tiene mucho que decir, mucho que aportar, y ahora más que nunca tiene los medios para poder hacerlo.

Mi trabajo no deja de sorprenderme y puedo decir que no hay día en el que no aprenda algo nuevo. Como muestra un botón. Se trata de un alumno de 2º de bachillerato que en estos días afronta la selectividad con buena cara, con una actitud que para sí quisieran muchos mayores.

Antologías

(Esta entrada fue escrita el 27 de mayo de 2010)

Ya mencioné hace un par de entradas lo esclarecedor que resulta caer en un departamento donde se trabaja en equipo y se comparten experiencias. Pues bien, unos cuantos libros han ido cuajando en la práctica diaria de mi trabajo y da la casualidad de que algunos de ellos están publicados por mis compañeras de Galapagar, bien como antólogas cargando los fragmentos de contenidos y actividades interesantes (los que hoy nos ocupan), bien como autoras y autores de utilidades pedagógicas y reflexiones en torno a la labor que desempeñamos los profesores de Lengua y Literatura en el mundo de hoy (que ya iré presentando en próximas citas).

Hasta este momento no había encontrado materiales tan útiles para el acercamiento a la literatura en la secundaria. Es cierto que en los libros de texto suelen aparecer muchos fragmentos con actividades, pero parecen olvidarse de sistematizar adecuadamente las selecciones y los ejercicios en torno a los temas y a las épocas, cuestiones que los hacen más accesibles a los alumnos y a los profesores, y que facilitan el acercamiento a la literatura (ese tocho) en la secundaria.

Agradecimiento: el ombligo y el aguijón

(Esta entrada fue escrita el 26 de mayo de 2010)

Un momento para la reflexión… ya.

Como decía en la anterior entrada, el descuido se ha apoderado de este patio. Los meses pasaban entre el trabajo, el estudio y la familia hasta que mi compañera Lupe me abordó en los pasillos y me dijo: ¿sabes que citan tu blog en un libro? Me lo tomé a chirigota: no se lo habrán leído. Y Lupe: pues la lista no es tan larga.

El libro en cuestión es interesante para los que nos dedicamos a esto, así que tomo nota y me leo algunas partes, sobre todo la que me cita, claro.

Eduardo Larequi firma las “Propuestas para la integración curricular de las TIC en el área de lengua castellana y literatura”, trabajo integrado en La competencia digital en el área de Lengua firmado por Tíscar Lara, Felipe Zayas, Néstor Alonso Arrukero y Eduardo Larequi, al que agradezco la palmada en la espalda y el estímulo que supone comprobar que algo habré hecho bien.

Así que al tajo.

Añado ahora, a 4 de julio de 2012, que por fin he inaugurado este nuevo blog centrado solamente en el trabajo y la reflexión sobre la asignatura de Lengua castellana y Literatura. Esperemos que la nueva andadura sea fértil y más sistemática.

Blogs de los alumnos. Curso 2009-2010 en el IES Infanta Elena.

(Esta entrada fue escrita el 29 de mayo de 2010)

En un abrir y cerrar de ojos se ha presentado en la puerta el final de curso y me ha pillado con los deberes sin hacer.

El patio de Monipodio ya tiene dos años de existencia virtual y todavía sigue sin definirse, máxime porque en los últimos meses no ha recibido los mínimos cuidados que requiere: una mano de pintura, baldearlo con frecuencia, invitar a las visitas a picar algo…

Ya reflexioné aquí sobre el uso del blog en el aula como herramienta para la expresión escrita, así que no pienso repetirme excepto en las deudas para con esos otros que ya lo tienen requeteensayado: Enrique P. Mesa, Felipe Zayas, y un montón de profesores de diferentes materias que con su trabajo diario nos muestran a los principiantes la dirección correcta.

Durante este curso estoy destinado en el IES Infanta Elena de Galapagar, en un departamento de Lengua y Literatura donde está muy claro que el trabajo en equipo es la base de la educación (de los bártulos más importantes que he metido en mi zurrón). Flora, Lupe, Marimar, Isabel, Felisa, Almudena, Avelino y Juanfran me van guiando cada día en esta profesión que no deja de sorprenderme. Y sí, se puede trabajar de forma coordinada, sin imposiciones y con sentido; el secreto está en hablar y compartir.

Y entrando ya en harina, debo decir que este curso está resultando difícil por la variedad de los grupos con los que trabajo: dos refuerzos -recuperaciones- de lengua, un PCPI (Programas de Cualificación Profesional Inicial), un 4º y un 2º de bachillerato que ya está a punto de echar a volar. Los blogs los utilizamos en las clases de refuerzo, en las de PCPI y en 4º como trabajo de casa. Los resultados siguen siendo dispares, pero ya he conseguido tener más claros los criterios de evaluación, que no es poco. Siguen siendo importantes y preocupantes las faltas de ortografía y de sintaxis (esas incorrecciones gramaticales que convierten los textos de demasiada gente -no sólo de los alumnos de secundaria- en incomprensibles), sobre todo en los niveles iniciales; pero me están sorprendiendo gratamente algunas producciones del alumnado de PCPI y de 4º.

Así que prometo repetir experiencias.

1º Refuerzo de Lengua

2º Refuerzo de Lengua

PCPI II

4º C